Menu
MSR, Musée Sain MSR, Musée Sain


Place Saint-Sernin. Tél : 05 61 22 31 44. Merci de consulter les nouvelles modalités d'accès.

Para saber más sobre la exposición "Wisigodos. Reyes de Toulouse"



Exposición presentada al público del 27 de febrero al 27 de diciembre de 2020.


Durante mucho tiempo, la reputación de los visigodos ha sido, cuando menos, dudosa. Debido a que pertenecen a los pueblos denominados «bárbaros», su historia ha permanecido a la sombra del Imperio romano, modelo de civilización a cuya caída habrían contribuido de manera despiadada. Como no se trata de los francos, héroes del relato nacional, los visigodos han sido ignorados durante mucho tiempo por la arqueología denominada «merovingia» (de Meroveo, mítico antepasado de Clodoveo). Por el contrario, en España, donde se recuerdan como los fundadores de la nación, su existencia atrajo más rápidamente la atención de los investigadores.
A lo largo de los siglos, muchos artistas se han inspirado en la figura del «bárbaro» y del visigodo. Estos últimos se pueden encontrar en la pintura, la escultura, la literatura, el cómic, la producción audiovisual, la publicidad e incluso en los videojuegos... Los mismos clichés aparecen una y otra vez: una figura brutal y despiadada que solo vive para el saqueo y la destrucción. 


DETALLE DE INTERÉS
En esta secuencia de presentación, Astérix, Kaamelott (serie de televisión humorística francesa) o incluso Juego de Tronos son ejemplos de la representación del bárbaro en la cultura popular contemporánea.


 

Los godos fueron mencionados por primera vez en el siglo I de nuestra era por los autores romanos que los ubican en el norte de la actual Polonia. No se sabe nada de sus orígenes más antiguos, pero según una leyenda relatada por Jordanes (siglo VI), un pequeño grupo, guiado por el rey Berig, habría abandonado Escandinavia a bordo de unos cuantos navíos para establecerse en un nuevo territorio.

Del norte de Polonia...
Tal vez el mito coincida con la realidad arqueológica: al oeste de la desembocadura del río Vístula (Polonia), unos arqueólogos descubrieron unas tumbas que recuerdan a las conocidas en el sur de Suecia, Noruega y la isla de Gotland. Estas sepulturas podrían ser testimonio de la integración de los germanos escandinavos en las poblaciones autóctonas del norte de Polonia durante el siglo I de nuestra era. De esta fusión nacería la etnia de los godos y la cultura arqueológica asociada: la cultura de Wielbark.

... a las orillas del Mar Negro
Entre finales del siglo II y principios del siglo III, los godos abandonan la cuenca del Vístula para dirigirse al sur, hacia el Mar Negro. Una vez allí, se aliaron con otros pueblos y formaron una auténtica coalición que lanzó, a partir del año 238, repetidos ataques contra las provincias romanas. La cultura material correspondiente a este periodo se denomina Cherniajov, en honor de la ciudad ucraniana. Asocia características autóctonas con influencias romanas.

La religión de los godos
En los primeros siglos de su historia, los godos practicaron una religión politeísta. Hacia el 340, fueron cristianizados por el obispo Ulfilas, que practicaba una variante del cristianismo: el arrianismo. Según esta doctrina, Cristo no es de la misma naturaleza que Dios. El arrianismo sería considerado como una herejía por otros cristianos, especialmente después del concilio de Nicea, organizado en el año 325 a petición del emperador romano Constantino.
Originario de una familia romana cristiana cautiva de los godos, Ulfilas habría crecido entre los bárbaros cuya lengua dominaba. Tradujo la Biblia a lengua gótica utilizando un alfabeto que combinaba caracteres griegos, latinos y rúnicos.


DETALLE DE INTERÉS
El generador de nombres godos: ¡Visigodéate!


 

La invasión de los hunos
En torno al año 375, los hunos, procedentes de las estepas del sur de Rusia meridional, avanzaron hacia el oeste. A su paso se enfrentaron a varios pueblos, en particular, a los ostrogodos (que no tuvieron otra alternativa que someterse) y, más tarde, a los visigodos, que resistieron durante un tiempo antes de huir. Pidieron autorización al emperador romano Valente para cruzar la frontera romana del Danubio. El Emperador aceptó. A cambio, los visigodos se comprometieron a proporcionar soldados para el ejército romano. 
Sin embargo, los gobernadores romanos no cumplieron con su parte del acuerdo y dispensaron un trato indigno a los visigodos: les exigieron unos impuestos desorbitados, provocaron una hambruna y sometieron a algunos de ellos a la esclavitud. Estos se rebelaron y, unidos a otros pueblos, se enfrentaron a Valente cerca de Adrianópolis en el año 378. Los godos salieron victoriosos y el emperador fue asesinado.

La peregrinación en el Imperio
Tras su victoria en Adrianópolis, los visigodos, en busca de un nuevo territorio y medios de subsistencia, alternarían enfrentamientos y negociaciones con Roma durante casi treinta años. 
Teodosio los instala en los Balcanes en el 382. En el 397, junto a su jefe Alarico I, se establecen en la costa oriental del Mar Adriático. En el año 401, invadieron el Imperio de Occidente y marcharon sobre Italia. Roma sufrió dos ataques: en el año 408 se libra a cambio de pagar un cuantioso rescate, pero sufrió un saqueo en el año 410.

 
DETALLE DE INTERÉS

Dos vídeos breves presentan el ataque de los hunos, además de la batalla de Adrianópolis, que el público más joven podrá también descubrir a través de una maqueta.
Una presentación de diapositivas sobre el trabajo de algunos equipos de reconstrucción histórica de calidad permite hacerse una idea de la vestimenta militar de los visigodos y de los romanos en los siglos IV y V. A poca distancia, se expone la indumentaria completa de un soldado (casco, cota de malla, espada y escudo). De este modo, los visitantes pueden probarse un casco y participar en el concurso para elegir al mejor selfie.


 

Tras sus victorias en España, los visigodos fueron llamados a la Galia por Honorio y negociaron un nuevo tratado con el Imperio romano. En el año 418 o 419, se establecieron en la cuenca del Garona « de Toulouse hasta el océano », en un territorio que sin duda correspondía a la provincia de Aquitania Segunda y a las ciudades vecinas de Novempopulania, Aquitania Primera y Narbonensis. Este acuerdo permitió finalmente un establecimiento duradero y Teodorico I (418-451) eligió Toulouse como residencia real.
Eurico (466-484) ejerció un poder autónomo tras la caída del Imperio romano de Occidente (476) y amplió considerablemente su territorio. En su apogeo, el reino visigodo, el mayor reino bárbaro de Occidente, incluía Aquitania, Septimania, Provenza y la mayor parte de la Península Ibérica, con excepción del noroeste.
Después de la batalla de Vouillé en el año 507, los francos de Clodoveo tomaron, junto con Toulouse, el control de Aquitania y obligaron a los visigodos a replegarse hacia el litoral mediterráneo (Septimania) y España.

Los visigodos no parecían estar dispersos por todo el territorio. Casi con toda probabilidad, se mantuvieron cerca de los principales centros de poder para seguir siendo una fuerza militar con capacidad para movilizarse con rapidez, pero también en las regiones más ricas desde el punto de vista económico. Los únicos vestigios arqueológicos que nos permiten seguir sus pasos y suponer su asentamiento en las grandes haciendas agrícolas romanas, además de las necrópolis, son esencialmente pequeños accesorios de la vestimenta femenina. Estos objetos han sido encontrados en los edificios residenciales de las villae, entre ricos elementos decorativos como esculturas y mosaicos que atestiguan la adaptación de los recién llegados al estilo de vida romano.

El establecimiento de los visigodos en nuestra región no causó trastornos económicos. Entre los años 410 y 500, las redes viarias y fluviales se mantuvieron,se desarrollaron complejos artesanales y el campo experimentó un aumento de la actividad, evidente en
los trabajos de ampliación y embellecimiento llevados a cabo en algunas grandes haciendas agrícolas (villae).
El territorio era rico: incluía buenas tierras de cereales, viñedos, numerosas explotaciones ganaderas y recursos naturales variados (piedra, madera, minerales, etc.). Los productos de importación y lujo, en ocasiones de origen lejano, siguieron convergiendo en Toulouse, incluso después de la caída política del Imperio romano de Occidente (476).

Los reyes de Toulouse
Tras el tratado firmado entre Walia (415-418) y el emperador Honorio, Teodorico I (418 - 451) organizó el establecimiento de los godos en Aquitania y fijó la sede de su poder en Toulouse. Es posible que fuera el yerno de Alarico I, el godo que había tomado Roma en el año 410. Sus hijas, de las que se sabe muy poco, se casaron con príncipes bárbaros y romanos. Por otro lado, una de ellas sería
severamente maltratada por los vándalos. Durante su reinado, Teodorico I dirigió varias campañas militares para expandir su territorio hacia el Mediterráneo. En el año 439, venció con éxito al general romano Litorio que asedió Toulouse. Teodorico perdió la vida en el año 451 durante la batalla de los Campos Cataláunicos, que enfrentó al ejército romano y sus aliados germánicos con los hunos de Atila.
Le sucedió su hijo mayor Turismundo (451-452), héroe de los Campos Cataláunicos y gran estratega, pero fue rápidamente asesinado por sus hermanos, que estaban en desacuerdo con su política respecto a Roma.
Teodorico II tomó el poder (453-466). Se conoce un poco de su personalidad y sus actividades cotidianas gracias a las cartas de Sidonio Apolinar, diplomático, obispo y gran testigo de su época. Educado en la corte de Toulouse, Teodorico II tuvo como preceptor a Avito, prefecto del pretorio de las Galias y después emperador. Lejos del cliché del bárbaro, se le describió como un príncipe sabio cuya cultura era tan romana como gótica. Al igual que su padre, Teodorico II buscó ampliar su territorio y dirigió campañas en España, hacia el Loira y en la región de Narbona.
En el año 466, Eurico se convierte en rey y lanza varias campañas militares de expansión. Derrotó al ejército imperial cerca de Arles, se enfrentó a Sidonio Apolinar que estaba atrincherado en Auvernia y extendió su reino a la Provenza, pero también hasta Tarraconense (España). En constante lucha contra el clero niceno (« católico »), murió por causas naturales en Arles en el año 484. Le sucedió su hijo Alarico II. Este último gobernó el reino visigodo, el más extenso de los reinos bárbaros, hasta su muerte, durante el enfrentamiento con los francos, en Vouillé, en el año 507.

Toulouse en tiempos de los visigodos
La Tolosa de los reyes visigodos es la heredera directa de la Ciudad antigua. Conserva el plano (92 hectáreas), la muralla, la red viaria, las zonas residenciales y los servicios públicos que sobrevivieron a los cambios económicos y religiosos de los siglos anteriores.
Al noroeste de la ciudad, en un ángulo formado por el Garona y la muralla, los godos construyeron en el siglo V un complejo monumental, posible sede del gobierno y, al otro lado de la muralla, un imponente edificio funerario. Sin duda, frecuentaban las iglesias de Saint-Pierre-des-Cuisines y La Daurade. Así, en esta zona de la Ciudad antigua y fuera de las murallas, se perfiló lo que casi podría denominarse un « barrio gótico », que fue testigo de una verdadera apropiación del espacio urbano por parte del nuevo poder.
En 1988, en el emplazamiento del antiguo hospital militar Larrey (actual Place de Bologne), los arqueólogos del Afan (predecesor del Inrap) descubrieron vestigios que datan del siglo V. Constituyen la parte occidental de un complejo monumental cuyos componentes no se conocen en su totalidad. Hasta la fecha, solo se ha podido asociar con él otro edificio, excavado en 1989, unos sesenta
metros más al este, y apoyado directamente contra la muralla y una torre. No queda nada de este edificio destruido en 1989 para construir la zona residencial de la Place de Bologne. Aunque no podemos afirmar que se trate efectivamente del « palacio » de los visigodos, su datación en el siglo V, su plano particular, su envergadura y su posición dominante a orillas del río no lejos del vado
de Bazacle, seguramente relacionado con un puerto fluvial, apuntan en esta dirección.
Además del barrio de la catedral, al este de la ciudad, tres iglesias acogían a los fieles y a los difuntos en la época visigoda: Saint-Sernin, Saint-Pierre-des-Cuisines y La Daurade. Saint-Pierre-des-Cuisines, contemporánea de Saint-Sernin, se erigió en el corazón de un espacio funerario presente desde los siglos I y II. No hay duda de que los godos la frecuentaron, como lo demuestra el gran mausoleo monumental que construirían unos veinte metros más al norte, perfectamente alineado con la iglesia (emplazamiento actual de la nueva Escuela de Economía de Toulouse).
Destruida entre 1759 y 1763, la iglesia primitiva de Sainte-Marie-La Daurade siguió siendo famosa por sus mosaicos con fondo de oro. Esta decoración mural es la que le valió su nombre : Sancta Maria Deaurata, Santa María la Dorada (daurada en lengua de oc). Estos mosaicos cubrían un ábside, compuesto por nichos dispuestos en tres niveles y separados por columnas retorcidas o decoradas con pámpanos de vid. Se puede ver una maqueta de la iglesia en la segunda planta del museo.


 

La excavación de las tumbas ha proporcionado los mayores indicios desde el siglo XIX para identificar a los visigodos en el sur de la Galia. Algunas sepulturas, principalmente femeninas, contenían objetos ornamentales de tipo « germánico oriental ». La indumentaria étnica femenina « germánico oriental » se caracteriza por el uso de dos grandes fíbulas en los hombros y una gran hebilla de cinturón. Las formas y los materiales pueden variar: grandes fíbulas de plata o bronce, fíbulas digitadas, de ballesta o aviformes (en forma de ave), hebillas chapadas en plata y con cabujones, estampadas o con una decoración alveolada de granates o abalorios de vidrio… El conjunto se puede completar con collares y pendientes.


 

En los últimos veinte años, las excavaciones de necrópolis que han permitido descubrir tumbas visigodas se han multiplicado en el sur, lo que nos permite renovar nuestros conocimientos sobre el tema. Entre ellas, los cementerios de Le Mouraut (Inrap) y Seysses (HADES) en la zona de Toulouse, Blanzac en Charente (Hadès), Saint-Laurent-des-Hommes en Dordoña (Inrap) e incluso los yacimientos de Pezens y La Mézière en Aude, Estagel en los Pirineos Orientales, conocidos anteriormente, nos han brindado objetos característicos de la vestimenta germánica oriental.

La excavación del yacimiento de Boulbènes des Vitarelles en Seysses
De mayo a octubre de 2018, la oficina de investigaciones arqueológicas HADÈS, bajo la responsabilidad científica de Sélim Djouad y por prescripción del Servicio regional de arqueología de la DRAC Occitania, llevó a cabo la excavación de un cementerio en el municipio de Seysses, unos 20 kilómetros al sudoeste de Toulouse. La operación arqueológica fue financiada por la entidad promotora Promologis. Las 149 tumbas descubiertas formaban un cementerio organizado en filas. Tenía una superficie aproximada de 1 hectárea, a lo largo de la antigua vía que unía Toulouse con Saint-Bertrand-de-Comminges. El yacimiento fue excavado en su totalidad. El lugar parece haber sido utilizado para fines funerarios durante un periodo relativamente breve, desde la primera mitad del siglo V a principios del siglo VI. Actualmente, se están llevando a cabo estudios, sin embargo, las observaciones iniciales parecen indicar una población muy variada: tumbas de niños muy pequeños, adultos jóvenes, adultos de mayor edad, de ambos sexos e incluso personas con discapacidades físicas. También se encontró un esqueleto con signos visibles de violencia: brazos y piernas cortados y colocados sobre el cuerpo.
El carácter excepcional de este descubrimiento es que este cementerio podría haber estado ocupado en exclusiva por visigodos. Prueba de ello serían el uso de ataúdes realizados a partir de troncos de árboles vaciados, el ajuar funerario de tipo germánico y la presencia de deformaciones craneales. Este cementerio podría haber sido el de una comunidad visigoda o bárbara aliada, asentada con su líder en torno a una villa que no se ha encontrado en las excavaciones, a menos de un día a caballo de la capital, Toulouse. Además, las inhumaciones cesaron a principios del siglo VI, lo que podría corresponder a la invasión de la región por parte de los francos.

La deformación craneal
El uso de la deformación craneal ha quedado demostrado en los hunos, los sármatas, los alanos y algunos germanos orientales como los godos y los burgundios. Esta deformación era el resultado de vendar la cabeza de los bebés de ambos sexos para así provocar el alargamiento progresivo del cráneo hacia atrás. No está claro si el resultado que se pretendía era la deformación del cráneo como tal o si el uso de un tocado específico exigía tener la cabeza alargada. Indolora y sin consecuencias para el desarrollo cognitivo del niño, esta tradición étnica parece haber sido perpetuada por ciertos visigodos en el sudoeste de la Galia, como en los asentamientos de Seysses. Debemos precisar que esta práctica no tiene vínculo alguno con la moda de los « cráneos alargados » de Toulouse en el siglo XIX.


DETALLE DE INTERÉS
Dos dispositivos inéditos permiten a los visitantes descubrir el yacimiento funerario de Seysses:
> exploración 3D de ciertas tumbas;
> observación y posibilidad de tocar cráneos deformados.


 

«Regnum Tolosanum occupantibus Francis destruitur
El reino de Toulouse, ocupado por los francos, es destruido
Isidoro de Sevilla, Historia Gothorum

Los visigodos no fueron los únicos bárbaros que se establecieron en las provincias del Imperio romano de Occidente. Los francos, germanos occidentales, se establecieron de forma progresiva al oeste del Rin durante los siglos IV y V. A su llegada al trono en el año 481, Clodoveo soñaba con reunificar la Galia.
Después de varias campañas victoriosas contra otros bárbaros, cruzó el Loira en el año 507 y asesinó al rey visigodo Alarico II durante la batalla de Vouillé, cerca de Poitiers. Los francos tomaron rápidamente el control de Aquitania. Símbolo del poder de los godos, Toulouse fue ocupada, saqueada y posiblemente quemada. No recuperaría su nivel de desarrollo urbano hasta dos siglos más tarde.
Los visigodos se replegaron a España, pero conservaron Septimania en la Galia (antigua Languedoc-Rosellón). Establecen su nueva capital en Toledo. Comenzaba el periodo propiamente hispánico de su historia. Se sucederían varios reyes hasta la conquista árabe de la península en el año 711, lo que llevó a la desaparición de los visigodos como pueblo independiente en el mapa europeo.


 


HORARIOS DE APERTURA
Uso obligatorio de mascarilla durante toda la visita.

De martes a domingos de 10:00 a 18:00 h.
Cerrado los días 25 de diciembre.

PRECIOS
Precio solo para la exposición: 
> Precio general: 5 € 
> Precio reducido: 3 € para los estudiantes, grupos a partir de 15 personas. 
> Entrada gratuita: para los menores de 19 años, grupos escolares y universitarios acompañados de sus profesores y acompañantes, conservadores, periodistas, guías conferenciantes, titulares de la tarjeta de invalidez con acompañante,  Pass Tourisme. 

Precio de la exposición con acceso a la colección permanente:  
> Precio general: 8 € 
> Precio reducido:  
    - 5 € para los grupos a partir de 15 personas.
    - 3 € para los estudiantes
> Entrada gratuita: para los menores de 19 años, grupos escolares y universitarios acompañados de sus profesores y acompañantes, conservadores, periodistas, guías conferenciantes, titulares de la tarjeta de invalidez con acompañante, Pass Tourisme. 
 

Lu 656 fois

Suivez-nous
Facebook
Twitter
Instagram
Pinterest
YouTube





Inscription à la newsletter